Mucho ruido y pocas nueces
No sufráis, niñas.
No sufráis.
Que el hombre es un farsante.
Un pie en la tierra, otro en el mar.
Jamás será constante.
¿Por qué sufrir? ¡Dejadles ir!
Y disfrutad la vida.
Vuestros suspiros convertid en cantos de alegría.
No cantéis, niñas.
No cantéis lamentos de infortunio.
El hombre falso siempre fue desde que el mundo es mundo.
¿Por qué sufrir? ¡Dejadles ir!
Y disfrutad la vida.
Vuestros suspiros deberéis convertir en cantos de alegría.
No sufráis.
Que el hombre es un farsante.
Un pie en la tierra, otro en el mar.
Jamás será constante.
¿Por qué sufrir? ¡Dejadles ir!
Y disfrutad la vida.
Vuestros suspiros convertid en cantos de alegría.
No cantéis, niñas.
No cantéis lamentos de infortunio.
El hombre falso siempre fue desde que el mundo es mundo.
¿Por qué sufrir? ¡Dejadles ir!
Y disfrutad la vida.
Vuestros suspiros deberéis convertir en cantos de alegría.
W. Shakespeare

1 comentario:
Patrick Doyle
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